Los que realmente pasó es que cuando solamente quedaban Fidel y dos otros,
José Suárez y Oscar Alcalde, la tropa del teniente Sarría
los cogió durmiendo. Claramente, esta postalita cambió el cuento
para ponerlo en mejor plana.En
la misma La Historia Me Absolverá,
Castro detalla
lo que sucedió:
Cuando sólo
quedaban conmigo dos compañeros, José Suárez y Oscar Alcalde,
totalmente extenuados los tres, al manecer el sábado, 1 de agosto, una
fuerza al mando del teniente Sarría nos sorprendió durmiendo.
Ya la matanza de prisioners había cesado por la tremenda reacción
que provocó en la cuidadanía y, este oficial, hombre de honor,
impidió que algunos matones nos asesinasen en pleno campo con las manos
atadas.